
La historia de Saint-Malo remonta hasta la Antigüedad, época en que ésta región correspondía al antiguo centro marítimo del pueblo galo de los Coriosolitas, ubicado en la ciudad de Aleth (actual barrio de Saint- Servan).
El descubrimiento de América y el desarrolo de los intercambios con las Indias permiten el despegue de Saint-Malo así como su considerable enriquecimiento.La ciudad incluso llega a proclamar su independencia durante cuatro años. Aumenta el número de navieros, y personajes de aquélla época dieron fama a la ciudad. Jacques Cartier descubre y explora Canadá, los corsarios acosan a las marinas mercantes y militares enemigas como Dugay-Trouin y más tarde Surcouf. Otras figuras de Saint-Malo sobresalen en ciencias como Maupertuis, o en las letras y la política como Chateaubriand. Con el desarrollo de sus actividades los navieros mandan construir bellas moradas particulares llamadas “Malouinières”. 218 expediciones negreras en los siglos XVII y XVIII hacen de Saint-Malo el 5º Puerto francés.
El apogeo de Saint-Malo termina con la revolución francesa. Saint-Malo sigue después desarrollando la pesca, en particular en Terre-Neuve. Al final del siglo XIX y en el Siglo XX Saint-Malo desarrolla el turismo gracias a sus playas. La Segunda Guerra Mundial daña duramente a la ciudad, aplastada por los bombardeos americanos de 1944 ( ya que era un bastión aleman).Reconstruida prácticamente idéntica después de la guerra, Saint-Malo es en lo sucesivo un centro turístico estival importante, puerto de pesca y de recreo.
Nuestro hotel en Saint Malo le propondrá a su llegada paseos andando o en bicicleta para su mayor placer!
Este paseo le ofrece una vista impresionante sobre los alrededores de Saint-Malo y su costa. A partir de La Puerta Saint-Thomas, conquiste Saint-Malo y sus murallas. Progrese a su ritmo y descubra la Torre Bidouane, un antiguo polvorín, el bastión de Holanda, la Gran Puerta con sus dos torres matacanes y la puerta Saint-Vincent. Principal entrada a la ciudad, esta puerta es del siglo XVIII.